Mi desición posible es, Qué clase de servicio quiero ofrecer?
jueves, 6 de junio de 2013
Desde la inmensidad, somos pequeños!
Mi desición posible es, Qué clase de servicio quiero ofrecer?
Amor Incondicional I
La mayor parte de nosotros hemos escuchado sobre el ideal
de amar sin esperar recibir nada a cambio. Sin embrago, también hemos
sido educados en la Manipulación; Si, así de tajante: la manipulación es
parte de nuestra vida, y no es para los humanos más que otro intento,
para nada fallido, de mantener la posición cómoda que siempre ha tenido;
Para qué? Hemos aprendido a ser irresponsables sobre nuestros sentimientos para nuestro propio beneficio; sabemos que tal y cuál pensamos nos sentimos; nosotros somos capaces de crear nuestros propios estados de ánimos, es decir, somos capaces de decidir estar felices o sentirnos tristes; sentiros decepcionados o sentirnos satisfechos.
Es así como el amor incondicional se vuelve un mito falso para unos y un hecho súper limitado al amor filial para otros;
Amamos
a las personas de manera equivocada; hacemos de que nuestros supuestos
“sentimientos inevitables” nos sirvan de herramienta para mantener
nuestra posición cómoda con respecto al resto; la posición cómoda nos
mantiene alerta ante los cambios, siempre condicionando el amor a través
de la expectativas de lo que queremos de otra persona.
El
amor debe ser libre, sin esperas a recibir nada a cambio; y no se trata
de altruismo, se trata de satisfacción personal sobre nuestro ser, y
prevención ante el sufrimiento.
POEMA: Alguie apareció
Y alguien apareció, en algún momento, en algún lugar, en el sitio
adecuado; o talvez, en el peor de los momentos, en el limbo, en este
inexplicable universo.
Era alguien siempre fuerte, siempre segura, siempre amable, siempre bella, y con un corazón tan grande que dejaba poco espacio para quienes tenemos un corazón pequeño y frío.
Cada día compartido traspasaba las fronteras de lo admirable, justamente donde limitan los sentimientos confusos.
Los minutos caminaban, las horas corría e inexplicablemente los días volaban.
La mayoría de las noches ocultaban sus estrellas bajo un manto de nubes y, aún así, el cielo mostraba su inmensidad cual regalo dedicado al amor.
Después de la caída del sol, en varias ocasiones escucharon el sonido de las olas que venía a retumbar como un grito de VIVA LA LIBERTAD. Olas que a pesar de su majestuosa imponencia, fueron privilegiadas con el honor de ser testigos de sentimientos tan sinceros y tiernos como el inocente beso de un niño, o el latir de dos corazones apasionadas.
Pero el sol siguió su camino a la nada¡¡¡ Cumpliendo así su labor cotidiano en el vaivén creador de luz y vida.
Ellos nunca encontraron enemigos más allá de sí mismos.
Nunca antes habían comprendido el peso del miedo, el miedo al vacío, la nada, el todo, algunas cosas.
Algunos detalles pasaron inadvertidos. Pequeños Grandes Detalles; quehaceres, frases, ironías, risas, verdades, mentiras, incluso caricias, besos y abrazos. Algunas veces la timidez venció a la ternura, la ira a la razón, el orgullo al amor.
Finalmente, no hubo final, no hubo principio; la canción no sonó, la obra no empezó, no hubo tesis, no hubo conclusión.
Ella siguió siendo fuerte, segura, amable, siempre bella. El sol siguió con su rutina sin alcanzar a calentar los corazones fríos y pequeños de no pocos. Las olas todavía majestuosas, los detalles inadvertidos, Y aunque no triunfó ni la timidez, ni la ira, ni el orgullo, tampoco lo hicieron la ternura, la razón y mucho menos el amor.
Era alguien siempre fuerte, siempre segura, siempre amable, siempre bella, y con un corazón tan grande que dejaba poco espacio para quienes tenemos un corazón pequeño y frío.
Cada día compartido traspasaba las fronteras de lo admirable, justamente donde limitan los sentimientos confusos.
Los minutos caminaban, las horas corría e inexplicablemente los días volaban.
La mayoría de las noches ocultaban sus estrellas bajo un manto de nubes y, aún así, el cielo mostraba su inmensidad cual regalo dedicado al amor.
Después de la caída del sol, en varias ocasiones escucharon el sonido de las olas que venía a retumbar como un grito de VIVA LA LIBERTAD. Olas que a pesar de su majestuosa imponencia, fueron privilegiadas con el honor de ser testigos de sentimientos tan sinceros y tiernos como el inocente beso de un niño, o el latir de dos corazones apasionadas.
Pero el sol siguió su camino a la nada¡¡¡ Cumpliendo así su labor cotidiano en el vaivén creador de luz y vida.
Ellos nunca encontraron enemigos más allá de sí mismos.
Nunca antes habían comprendido el peso del miedo, el miedo al vacío, la nada, el todo, algunas cosas.
Algunos detalles pasaron inadvertidos. Pequeños Grandes Detalles; quehaceres, frases, ironías, risas, verdades, mentiras, incluso caricias, besos y abrazos. Algunas veces la timidez venció a la ternura, la ira a la razón, el orgullo al amor.
Finalmente, no hubo final, no hubo principio; la canción no sonó, la obra no empezó, no hubo tesis, no hubo conclusión.
Ella siguió siendo fuerte, segura, amable, siempre bella. El sol siguió con su rutina sin alcanzar a calentar los corazones fríos y pequeños de no pocos. Las olas todavía majestuosas, los detalles inadvertidos, Y aunque no triunfó ni la timidez, ni la ira, ni el orgullo, tampoco lo hicieron la ternura, la razón y mucho menos el amor.
Nuestro Rol en el Mundo
El mundo está cambiando dramáticamente y no se divisa un futuro muy
alentador para nuestro planeta y la humanidad. Décadas de psicología y
marketing han manipulado la forma de comunicación creando necesidades
que verdaderamente no existen; hemos comprobado que el consumo, muy
lejos de atraer la felicidad, nos causa una serie de problemas, desde la
contaminación hasta el quiebre de nuestras relaciones interpersonales.
Sin embargo consumimos, consumimos y olvidamos que las cosas que hacen
felices a un ser, el amor, la amistad, la paz, no se pueden comprar.
Cada año hay más y mejores tecnologías de comunicación pero hablamos
menos con nuestros seres queridos; cada vez hay más lujosas casas pero
más hogares desechos; lo que la sociedad actual está sufriendo y que la
futura sociedad tendrá que sufrir, ha sido y será causada por nuestro
egoísmo. La verdad es que estamos tan llenos de insensibilidad que
incluso no vemos que lo que está pasando también nos afecta a nosotros.
Debemos indagar sobre la nuestro ser y sobre la relación eterna que ha tenido el hombre ancestralmente con la naturaleza; aprender a cuidar el agua que es tan escasa, el aire el cual es indispensable, la vida de otros seres vivientes sin los cuales no habría balance en el ecosistema; debemos entender que cada ser en la tierra tiene una determinada posición que incluye un tipo y forma de vida, un tipo de alimento adecuado y un rol para con el resto de los seres. Nuestro rol de seres concientes, no es el de explotadores como somos o tratamos de ser; nuestro rol en este planeta es de guardianes; Somos hijos de la madre tierra quien es sabia y bondadosa con quienes cumplen con sus normas. La comida que corresponde al tigre no es adecuada para el ser humano. No necesitamos muchas cosas para satisfacer nuestras necesidades. No necesitamos, no necesitamos; “Todo lo que necesitas es amor” dice George Harrison.
Debemos indagar sobre la nuestro ser y sobre la relación eterna que ha tenido el hombre ancestralmente con la naturaleza; aprender a cuidar el agua que es tan escasa, el aire el cual es indispensable, la vida de otros seres vivientes sin los cuales no habría balance en el ecosistema; debemos entender que cada ser en la tierra tiene una determinada posición que incluye un tipo y forma de vida, un tipo de alimento adecuado y un rol para con el resto de los seres. Nuestro rol de seres concientes, no es el de explotadores como somos o tratamos de ser; nuestro rol en este planeta es de guardianes; Somos hijos de la madre tierra quien es sabia y bondadosa con quienes cumplen con sus normas. La comida que corresponde al tigre no es adecuada para el ser humano. No necesitamos muchas cosas para satisfacer nuestras necesidades. No necesitamos, no necesitamos; “Todo lo que necesitas es amor” dice George Harrison.
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